Revista Odontología Activa UC-Cuenca
La real evolución del diagnóstico
pacientes en todas las áreas de la odontología y muy especialmente en el diagnóstico y planificación ortodóncica y
ortoquirúrgica.
El CBCT ha supuesto en la odontología, una alternativa de dosis significativamente menor a la tomografía médica (10
a 15 veces menor)3 que amplía enormemente la capacidad diagnóstica en el área craneofacial, pues permite al clínico
un análisis profundo de todas las estructuras así como, la interrelación entre ellas. Si bien es cierto, que aún la radio-
grafía convencional, lateral de cráneo y panorámica, ofrecen menores dosis de radiación que el CBCT, no tienen
capacidad suficiente de obtener un diagnóstico preciso de situaciones clínicas tan importantes como, asimetrías4,
evaluación de la salud y posición condilar5,6 análisis de la vía aérea7… entre otros. Considerando el enorme impacto
que un error en el diagnóstico de estas entidades clínicas supondría en el resultado y estabilidad del tratamiento de los
pacientes, y siguiendo el principio ALADA8 (as low as diagnostically acceptable) hoy en día, está cada vez más claro
que el uso del CBCT en nuestra rutina diaria nos permite la obtención de diagnósticos más precisos. De la misma
forma, considerando que en un gran número de los casos, los pacientes requieren de un tratamiento multidisciplinar
bien sea ortoquirúrgico, periodontal, implantológico, para exodoncias o incluso endodoncias, el uso del CBCT permite
el uso de la información por parte de todos los especialistas con una única adquisición de la imagen y una dosis equiva-
lente a 4-7 días de radiación natural (cósmica).9
Gran parte de la “controversia” que existe alrededor del uso del CBCT en ortodoncia viene por la “desinformación” o
el mal entendimiento del uso que va a ser hecho de esa información. Lo que todos como clínicos debemos tener claro
es que, si tenemos acceso a más información de nuestro paciente, tenemos la obligación de saber analizarlas para que
realmente se obtenga un diagnóstico mejor y por tanto un beneficio para el paciente. Este concepto lo establece de
manera brillante el documento de recomendaciones clínicas de la Academia Americana de Radiología Oral y Maxilo-
facial10 cuando dice “Eviten realizar un CBCT para producir solamente una imagen lateral de cráneo y/o panorámica
pues resultaría en una mayor dosis de radiación que la imagen radiográfica convencional”.10 Sin embargo, en su
apéndice A, de usos diagnósticos del CBCT en Ortodoncia queda absolutamente claro que, en manos de un clínico
entrenado en la interpretación, la mayor parte de los pacientes se beneficiarían de recibir un diagnóstico craneofacial
con CBCT en lugar de una cefalometría lateral de cráneo.
En esta dirección probablemente la recomendación más importante que incluyen en el documento y que, suscribimos
completamente es: “Los profesionales tienen la obligación de alcanzar y mejorar sus habilidades profesionales a través
del aprendizaje permanente en lo que respecta a la realización de exámenes CBCT, así como a la interpretación de las
imágenes resultantes”.
Por tanto, la evolución del diagnóstico tridimensional no puede basarse solamente en aplicar los conceptos ya aprendi-
dos de la cefalometría lateral de cráneo en una imagen tridimensional, sino que tenemos que entender y profundizar
mucho más la interpretación de los cambios producidos en el complejo craneofacial. A pesar de ser múltiples los
puntos de diferencia entre ambos, destacaríamos especialmente tres: Análisis de la salud condilar, diagnóstico preciso
de las asimetrías, e impacto de la posición condilar.
La salud condilar supone un punto de partida indispensable a ser considerado puesto que, cualquier proceso degenera-
tivo activo supondría recidiva del tratamiento y de hecho, está presente en gran parte de los pacientes con recidiva de
mordida abierta y muchos pacientes diagnosticados con Clase II esquelética.11-13 Es importante destacar, que muchos
pacientes con procesos degenerativos articulares no presentan sintomatología en el momento del análisis y su
diagnóstico ocurre cuando son visualizadas las imágenes del CBCT o de la resonancia magnética. Cabe destacar, que
la radiografía lateral de cráneo y la ortopantomografía no tienen la sensibilidad y especificidad suficiente para ese tipo
de diagnóstico, siendo consenso hoy en día que el CBCT es la imagen de elección para el diagnóstico de los compo-
nentes óseos articulares.14
En esta línea, el diagnóstico craneofacial nos ofrece mejor precisión en el diagnóstico de asimetrías. Entendiendo que
la mayor parte de las asimetrías suceden en el tercio inferior, siendo habitualmente de componente mandibular,
debemos comprender que muchas de esas asimetrías pueden deberse a procesos degenerativos articulares o hiperpla-
sias condilares. Sin embargo, quizá la gran diferencia del análisis tridimensional es la introducción del concepto de los
pacientes asimétricos compensados. Se trata de un tipo de pacientes, imposible de ser diagnosticados con fotografía y
II