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Reconstrucción de dorso nasal
En adelante tendremos un periodo de mediano plazo,
de aproximadamente 6 meses, para un seguimiento
clínico y valoración de resultados finales. (Figura 5)
riedades de los colgajos naso-genianos de transposi-
ción, y el colgajo frontal clásico medial.3,9
El colgajo paramedial frontal se convierte en el pro-
cedimiento de primera elección para este tipo de le-
siones de gran volumen10, obteniendo grandes ven-
tajas desde el punto de vista técnico, quirúrgico y
fisiológico, logrando un alto grado de seguridad para
utilizarlo con confianza, con resultados previsibles,
satisfactorios, complicaciones mínimas o nulas, evi-
denciándolo en el presente caso clínico. Estos datos
se comparan con el estudio de Sousa et al.3 realizó un
colgajo medio frontal en un paciente con anteceden-
tes de carcinoma basocelular con excelentes resulta-
dos estéticos. Otro estudio realizado por Oleck et al.5
ejecutó un análisis comparativo de varios estudios y
determinaron que el colgajo frontal paramedial es se-
guro, útil y confiable.
La utilización del colgajo rotacional paramedial fron-
tal ha sido ampliamente descrito y sus modificacio-
nes han desarrollado una permanente evolución, con
resultados altamente favorables donde el desarrollo
de la técnica quirúrgica asegura una adecuada perfu-
sión tisular del colgajo mediante la vascularización
de la arteria supratroclear más la vascularización
contralateral proporcionada por las arterias angular
y supraorbitaria. La inclusión, en la última modifica-
ción de la técnica quirúrgica, en la cual se levanta un
segmento del periostio a nivel del pedículo estrecho,
asegura una apropiada flexibilidad con mejor y ma-
yor movilidad, transporte y cobertura del colgajo, sin
mortificación del mismo, ya que, no se ve comprome-
tida su vascularización, precisamente al incluir en el
pedículo el tronco vascular de la arteria supratroclear
que a este nivel se ubica en situación subperióstica.8
Figura 5. Control postquirúrgico, seis semanas
de la segunda cirugía.
Posterior a la resección quirúrgica de la lesión y la
ulterior aplicación de colgajo frontal paramedial me-
diante la técnica antes descrita, durante los controles
post-quirúrgicos se realizó pruebas de llenado capilar
en el tejido cutáneo observándose adecuada perfu-
sión, con buena coloración y volumen, dándole un
pronóstico favorable al colgajo.
A las 4 semanas posterior al segundo tiempo quirúr-
gico, se observó resultados clínicamente favorables
con plena adaptación tisular del colgajo en el sitio re-
ceptor con la presencia de buena coloración, adecua-
do volumen y óptimo llenado capilar lo que determi-
nó, finalmente, una reconstrucción y reconstitución
de la anatomía nasal. En este caso hubo ausencia de
complicaciones mayores como signos de infección,
necrosis o dehiscencia de la herida, salvo, la presen-
cia de escozor en la zona intervenida, como la com-
plicación leve más relevante.
Esta técnica ampliamente usada en la actualidad se
basa en algunos casos intervenidos como el estudio
De-Abullarade et al.8, en una serie de casos, realiza-
ron la intervención de 76 pacientes con la técnica de
colgajo frontal paramediano con pedículo estrecho
con base de espesor subperióstica, basándose en la
constante irrigación por la arteria supratroclear sú-
peromedial, obteniendo resultados excelentes con un
porcentaje mayor en el sexo masculino (60%) con el
mayor porcentaje resecado de la punta nasal (40%),
seguido del área del ala de la nariz (37%).
DISCUSIÓN
Una de las complicaciones que se espera en algunas
ocasiones es la presencia de un edema postquirúrgi-
co del colgajo, aduciendo que podría estar compro-
metido el retorno venoso, sin embargo, en nuestro
Existen varias alternativas quirúrgicas para recons-
truir defectos anatómicos post-patológicos en nariz,
como el colgajo frontal de avance o alguna de las va-
Revista OACTIVA UC Cuenca. Vol. 8, No 3, Septiembre - Diciembre, 2023